Senderismo Familiar

Comienza el dia y aun no he dormido. Despues de tres horas finalmente pongo mi cabeza en la almohada, solamente para despegarla pasadas otras tres horas.
Comienza mi dia algo emocionado, preparando condiciones, agitando a los demas excursionistas, y saliendo a buscar la guagua. Un viaje rapido tranquilo, aunque la imagen de un accidente que no borro de mi cabeza, y me pone a pensar que a todos nos llega la hora, sin tan siquiera tener culpa y disfrutar de una recreacion sana, por lo tanto, disfrutemos nuestra estancia y vivamos al maximo cada dia.
Lago El Palmar, cafeteria El Curujey, un coctel de bienvenida del mismo nombre, y la presentacion de nuestra guia.
Llegamos a casa de Maria, una sennora excelente, que por mucho tiempo disfruto de brindar un maravilloso cafe a todo aquel que por su casa pasara. Hasta que el tiempo fue haciendo meya y el destino quiso beneficiarla con alguna que otra ayuda por parte del gobierno, lo que la ayudo a convertirse en alguien conocida y bastante querida por todo el que por ahi pasa, y tiene algo de sensibilidad, ademas de su inolvidable cafe.
Un paseo por la que fue la casa de Polo Montannez, buen musico, con penetrantes canciones, y que de la nada se convirtio en una figura mundial, a pesar de tener una fugaz vida artistica con un tragico final.
Casa de los Botes, y posta principal del Canopy Tour. Un pequenno viaje en jeep hasta el comienzo del tour, con todo el instrumental puesto y listo -arnes, guantes, casco-. Algun bombeo mas fuerte del corazon hasta que llega mi turno. Bastante liberacion de adrenalina, atravezando el complejo Las Terrazas, una experiencia excepcional. El segundo y tercer tramo fueron aun mejor, mas largos, mas confianza, mas velocidad, entre arboles, sobre el lago, sobre la carretera, sobre la casa de botes, algun que otro adios; realmente emocionante.
Despues rumbo al Rio San Juan, muy buen almuerzo, buen trato, buen momento.
Despues algunas horas en el rio, varias cervezas, algunos saltos desde las piedras, un agua algo fria, un poco de sol, pero bien caliente, mas cervezas, diez minutos esperando la cola del banno, para finalmente percatarme que era el de las mujeres, y mas cervezas.
Un regreso con las fuerzas mermando, pero una entusiasta despedida.
Un dia magnifico, completo, y una buena excursion familiar.