19 semanas y te cambia la vida

Ayer en la noche, quizás a modo de celebración (sus 19 semanas), la sentí por primera vez pateando y moviéndose. Fueron pequeños movimientos, bien imperceptibles, apenas categorizables como patadas, pero lo suficientemente fuertes como para estremecer todo mi cuerpo, para quebrar esa imagen de “tipo duro :p” y percatarme, una vez mas, que definitivamente un hijo te cambia la vida, y que esta niña que viene en camino será la razón principal por la que regiré mis acciones, por la que decidiré mi futuro.
Aunque sea algo un poco tonto pero ya experimento ganas de conocerla. Aunque abunden los comentarios como “duerme ahora que puedes”, yo quiero que ya esté aquí, correteando por toda la casa, subiendo y bajando la escalera, tocando lo que no debe, saltando encima de la cama. Cuando ese momento llegue yo no querré dormir, preferiré pasar mi tiempo con ella, disfrutarla a cada momento, abrazarla, besarla, da igual si no duermo, esos momentos juntos serán pago suficiente por esas horas de en vela.
Si a solo 19 semanas de gestación, y el ligero golpe de una patada en la distancia estremece mi sueño, pues sí, definitivamente esta nena va a cambiar totalmente mi vida!

Mayo

Es increíble cuanto puede cambiar la suerte -o la vida- en un año.
Hace un año mi vida era totalmente diferente, los planes futuros se iban desmoronando y todo era confusión y neblina.
Hoy la vida me vuelve a sonreir, hoy todo es mucho más colorido. Hoy creo en que “alguien” me tiene preparado algo, que tengo un objetivo y una razón de ser. Hoy sé que tendré que anteponer los intereses de alguien más antes que los mios, los deseos de alguien más antes que los mios. Hoy me preparo para mi nueva vida, en realidad para “una nueva vida”, hoy me preparo para ser padre. Hoy mi futuro es más incierto, pero más claro a la vez, hoy se exactamente lo que quiero, como y cuando.
Hoy tengo la total seguridad que este año tendré el mejor regalo posible, y que este mes será uno de los más importante de toda mi vida!

rEVOLUCIONES

Una revolución es un movimiento evolutivo en constante cambio, mejoras, avances, erores, remiendos, pero siempre en movimiento.
Hace pocos días un amigo me decía ser revolucionario, a modo de broma. Mi respuesta fue simple, que no estaba mal serlo, solo que si así era, su lugar no era este.
Vivimos parados en el tiempo, sin cambios sociales, solo regresiones económicas. Sólo se respira un ambiente revolucionario en las excusas dadas por altos dignatarios del Gobierno. Las revoluciones son cosas de colas, sin importar de que sea, ni donde sea.
Seguimos siendo cerrados de mente, y cada día que pasa nos cerramos más al mundo. Nos cerramos como país, como entes individuales nos abrimos de patas sin pensarlo dos veces.
Bloqueamos cualquier desarrollo individual, cualquier buena idea, bloqueamos a nuestros compañeros de trabajo por tener un mejor desenvolvimiento. Vivimos de mentiras e ilusiones paganas. Vivimos en el ayer, y algunos en el mañana, pero nadie se atreve a vivir ni cuestionar el presente.
Somos un pueblo unido y temeroso, resistente a los cambios, y que prefiere mantenerse en el anonimato que ser tildado de disidente. Toda revolución necesita de disidencia, de lo contrario caeríamos en un interminable ciclo. De grandes crisis nacen grandes ideas.
No llamo a la guerra ni a la rebelión, llamo a tener voz y salir de la carrera de ratas.
Alguien dijo una vez, “una sola pulga no podrá parar un tren, pero si podrá llenar de ronchas al maquinista”.
Es un llamado a los verdaderos revolucionarios, que salgan de sus cuevas y recuperen la voz.

desde adentro, a mi querida Patria y a quien la vive.

Mientras se Disuelve la Roja

De semáforo en semáforo, subiendo y bajando de todo tipo de autos, camiones o lo que aparezca que les acerque, al menos, hasta el próximo semáforo. Algunos más exquisitos prefieren las tiradas más largas.
Práctica inicialmente llevada a cabo por mujeres; y según últimas estadísticas, hoy día, los hombres botelleros son más efectivos y aplastantes que las mujeres, las cuales explotan al máximo la ciencia de la seducción.
En fin, elementos de nuestro entorno ciudadano, no importa la edad, no importa la hora -aunque sus horarios pico sean sobre las 8am y 5pm-, no importa el sexo, terminan dándole más vida y calor a todo semáforo de la ciudad.

Concientizando Amaneceres

Diariamente, da igual la noche, da igual el estado anímico, da igual el hambre, da igual la hora…. pero religiosamente, el viaje matutino con el que comienza mi rutina diaria hacia el trabajo, de pie, aguantado en la guagua con mis escasas fuerzas mañaneras; simplemente se resume a una melodía de bostezos y pestañeos incontrolados.