Tenemos que Hablar

Frase crítica para cualquier persona.
En toda o casi toda relación llega el momento en que alguno dice esta frase. En ese momento se te erizan todos los pelos del cuerpo, la respiración se hace más fuerte, el corazón se acelera, las manos te tiemblan, te sudan, cualquier brisa te da frío.
Te empiezas a preguntar que hiciste mal, en que metiste la pata, que puedes hacer para enmendar ese supuesto error. Ese día no duermes, todo te da vueltas, no puedes dejar de pensar en esas tres palabras. La noche se te hace más larga que nunca y el despertador no acaba de sonar.
Al día siguiente, completamente agotado, solo deseas tener de una vez y por todas esa conversación que tantas veces has analizado. Y solo te da por rezar que no sea nada grave ni definitivo, y que solo haya sido paranoia personal.
Finalmente, la conversacion se sucede…

Traicionero

Besos, jadeos, saliva, sudor, semen, sábanas arrugadas, orgasmos, brincos.
Dos cuerpos que se fusionan en uno solo, mientras un tendón traicionero arruina el momento.

Insomnio

Bien temprano, y con la esperanza de un reparador descanso; recuesto la cabeza en la almohada, cierro los ojos, y todo comienza.
Despues de algunas pocas horas me siento enredado en las sábanas, me cuesta recuperar el sueño. Un ladrido de un perro en la lejanía atrapa mi atención. El ventilador me da frío y sin él paso calor. La almohada me mantiene incómodo. Se me acalambra un brazo y el hormigueo me perturba. El indicador del backup alumbra más que nunca. Aún faltan algunas horas para que el despertador haga oficial mi de pie.
Después de una noche tortuosa, que día me esperará?

De Rosa a Tonos Grises

De vuelta a las llamadas perdidas, a las conversaciones telefónicas entre cortadas, a los correos de dos líneas, a los chats prohibidos, a los ojos húmedos contra fotos de momentos, al intercambio fotográfico, a los “te extraño” y “te necesito”.
La realidad choca mi rostro mientras las sábanas pierden tu olor y tu silueta desaparece.

a Eve

Sindicalismo

Un local bien pequeño y cerrado. Un termo de café. Agendas casi llenas con apuntes aburridos e ilegibles. Palabras como compañero, necesidad, país, problemas. Acuerdos que no se cumplen. Solapines presillados a la ropa. Horas y horas repasando el mismo orden del día de todas las reuniones. Dudas e ideas que nacen y mueren en el instante. Cabezasos y babeos. Resoplones y muecas de imposible.
– Bien compañeros, aquí damos por concluída la asamblea. Muchas gracias…. (el próximo mes recreamos el mismo panorama).

Agua bajo el Puente

Séneca dijo en una ocasión: “Mejor es precaver lo venidero que disputar sobre lo pasado.”
Lo que antes de mi sucedió, enterrado está, eso es pasado, y no me incluía, ahora tampoco lo hará. Debemos aprovecharlo, aprender a ver en donde erramos, y evitar pasar por la misma situación. No me gustan las almas puras; bendito aquel con un pasado agitado, con aventuras, con anécdotas, con locuras, con errores, eso es vivir. Lo que dejamos en este suelo son simplemente una armazón de huesos y el resultado de nuestras acciones, buenas o malas. Todas nos marcan, y de todas aprendemos. Nunca me he hecho eco de las malas lenguas.
He tomado infinidades de veces el camino equivocado, he chocado,  he sufrido, he reído, me he arrepentido, he pecado, he sido humano. Pero de todo se saca una linda enseñanza, o como mínimo alguna historia graciosa que contarle a mis nietos, y que me sirva también para aconsejar a toda mi descendencia a que comentan sus errores, no los míos.
Bienvenida sea con esos malos pasos, esas malas decisiones. Iluminada mi vida por haberla conocido. Y pobre de aquellos que vivan en el pasado, y aún, sin tener siquiera herramientas ni elementos, se empeñen en molestar a quienes ni siquiera se percatan de su existencia.

Dedicado a esas malas personas que deshonran la raza humana.