Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

600 personas llegaron a la cima del monte Everest in 2012. Este blog tiene 8.100 visitas en 2012. Si cada persona que ha llegado a la cima del monte Everest visitara este blog, se habría tardado 14 años en obtener esas visitas.

Haz click para ver el reporte completo.

Carne, huevo, leche?

Nueva política nacional, en un país en ‘total evolución alimenticia’, y corriendo el riesgo de ir perdiendo poco a poco el refinado paladar cubano, la alta y mencionada cocina, los platos exquisitos y cargados de sazón.
A través de la historia cruzamos pasos diferentes, raros, difíciles de entender, imposibles de analizar…
Partiendo del cerelac, el gofio, la soya, los perros sin tripa, la masa cárnica, los fish-steak, el jamón vicky, las flores de marpacífico, las croquetas Prodal, el pollo por pescado, los huevos en polvo, las galletas y el pan integral, la claria; ahora llega la última y más revolucionaria idea de la élite superior…. la moringa! será también por pescado?

Sólo Pido

Sólo pido que el tiempo no borre jamás de mi memoria esas -nuestras- primeras veces.
Quisiera mantener siempre vivo el recuerdo de ese primer intercambio de líneas, de ese primer chat, de ese primer correo.
Me encantaría sentir siempre mi cuerpo al borde de un colapso como experimenté la primera vez que escuche tu voz.
Prefería que el tiempo no me jugara nunca una mala pasada y poder recordar siempre el nerviosismo que aceleró mi corazón cuando me abrazaste esa primera vez, cuando nos duchamos juntos, cuando hicimos el amor, cuando el sol nos sirvió de testigo al día siguiente de todo lo consumado.
Quiero siempre mantener caliente en mi memoria nuestro primer encuentro de opiniones, nuestros planes futuros, la guerra por definir los nombres de los bebés, las cadenas burocráticas necesarias para nuestra unión.
Sólo pido que cada día a tu lado sea siempre como esa primera vez -esas primeras veces- que nunca se olvida.

Implacable Paso

El tiempo pasa, pasa y aunque no lo sintamos, aunque nunca lo aceptemos, nos vamos poniendo viejos.
El tiempo nos sucede con su implacable paso y siempre nos sentimos jóvenes, llenos de vida, con cara de adolescente aún, con un tamaño sobre la media para muchos, quizás casi todos. Algunos tienen hijos y de todas formas se sienten llenos de juventud, como si asimilaran los años mejor que otros que conocen. Como dice Benedetti, los viejos siempre son más viejos aún que nosotros, y el océano no llega a ser ciertamente el océano, hasta que la muerte de los otros, empieza a ser la nuestra.
Los años pasan y aparecen las canas, la rutina diaria, los problemas comunes de la gente común, los trabajos de muchos años, los conocimientos estancados, las salidas dejan de ser nocturnas para convertirse en encuentros familiares en fechas señaladas.
El tiempo avanza con su implacable paso y no nos damos cuenta de ello, o no queremos hacerlo, sin embargo el mejor termómetro, lo más eficiente para mostrarnos esa realidad es cuando los más pequeños, quizás aquellos en edad de pubertad, nos asaltan en la calle para preguntarnos la hora, y empiezan su frase con un educado “…compañero, por favor…”.